viernes, 4 de mayo de 2012
LA PALABRA
Una sola será mi lucha
Y mi triunfo;
Encontrar la palabra escondida
aquella vez de nuestro pacto secreto
a pocos días de terminar la infancia.
Debes recordar dónde la guardaste
Debiste pronunciarla siquiera una vez...
Ya la habría encontrado
Pero tienes razón ese era el pacto.
Mira cómo está mi casa, desarmada.
Hoja por hoja mi casa, de pies a cabeza.
Y mi huerto, forado permanente
Y mis libros cómo mi huerto,
Hojeado hasta el deshilache
Sin dar con la palabra.
Se termina la búsqueda y el tiempo.
Vencida y condenada
Por no hallar la palabra que escondiste.
Stella Díaz Varín.-
Y mi triunfo;
Encontrar la palabra escondida
aquella vez de nuestro pacto secreto
a pocos días de terminar la infancia.
Debes recordar dónde la guardaste
Debiste pronunciarla siquiera una vez...
Ya la habría encontrado
Pero tienes razón ese era el pacto.
Mira cómo está mi casa, desarmada.
Hoja por hoja mi casa, de pies a cabeza.
Y mi huerto, forado permanente
Y mis libros cómo mi huerto,
Hojeado hasta el deshilache
Sin dar con la palabra.
Se termina la búsqueda y el tiempo.
Vencida y condenada
Por no hallar la palabra que escondiste.
Stella Díaz Varín.-
La serenidad errante
Plenilubio constante de mis raíces laicas han dedicado un abrazo muerto y carcomido.-
He decidido algo mejor, abstracto de ese algo peor, delicado y brujo para mi vida rancia, errancia,
que saaaaabe traslucir el mal antes de verlo; que sabe reír y llorar, pero también sabe esconder el margen erronio, sabe ocultarlo, sabe no decirlo jamás para evitar ser un fracasado/ Aprender es cosa del futuro, del pasado ha sido caer, mas las alas no se quemaran de nuevo, si no hasta no poder aprender más, osea hasta morir matando, hasta matar muriendo, hasta que los párpados me entreguen una visión hermosa de lo acontecido, no he dejado de llorar, no he dejado de reír.../
Reniego pues entonces de lo doctrinario... y lo mucho que quisieran mis besos emancipar una doctrina lo dejaré por llevar todas las doctrinas del mundo, tatuadas en una parte de mi genital, buscando penetrar en lo más hondo de un vientre mundial, eyaculando bondades de mi bondad, esparciendole por la cara todo mi ser a la vida, regalando mi cuerpo a la libertad, a la creación y sobre todo a las ganas de concretar, de serenisar lo pensado, para por una vez darme cuenta que estoy vivo... y que esto ha dejado de ser un sueño.-
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